lunes, 17 de octubre de 2016

Cruising en Cuba: Gozar la papeleta


Los sitios de cruising (relaciones homosexuales en espacios públicos) no son nada nuevo. Son, por el contario, algo tan viejo como el sexo mismo. En La Habana, se conocen popularmente como las “potajeras”.

No voy a hablar de sexo porque todo el mundo habla de sexo. No es el morbo que pueda provocar el sexo entre hombres lo que lleva a uno a contar estas historias y estos lugares. Contaré lo que contaré porque no podemos dejar de decir lo que hemos visto y oído. Porque no podemos dejar de decir lo que hemos visto y oído. Porque no podemos dejar de decir…

El sexo, algo tan universal y simple, se complica cuando se hace fuera de cuatro paredes. Un sitio decruising (un lugar público frecuentado por hombres que buscan sexo gay) es, por eso, un lugar de reyerta.

Mientras unos dicen que está bien que todos disfruten su sexualidad como quieran, otros hablan de lo público y de lo moral. Y aquí todo se enreda. ¿Qué es exhibirse impúdicamente? ¿Cuándo un lugar es público? ¿Está bien el cruising, o es una aberración?*

La Playa del Chivo es uno de los lugares de sexo gay más antiguos y frecuentados de La Habana. Por eso fui a la costa a saber cómo funciona este sitio de cruising, un espacio al que no solo van hombres homosexuales, sino también hombres casados que prefieren el anonimato, bugarrones, y gente que busca relaciones homosexuales sin tener que decirle a nadie su nombre ni su dirección.

La Playa del Chivo queda entre la salida del Túnel de La Habana y el reparto Camilo Cienfuegos, uno de los ocho consejos populares del municipio Habana del Este. Se llama así porque tradicionalmente se ha criado chivos y ovejas en la costa. Es natural pensar que, si alguien sabe lo que ocurre aquí, es Víctor Blanco, un pastor que vigila su rebaño desde la piedra donde está sentado. Víctor va todos los días a la Playa con sus animales, desde por la tarde, hasta que cae la noche.

«Ya a esto no se le dice la Playa del Chivo», dice el pastor. « ¿Tú sabes cómo se le dice?: La “Patera”. Fíjate que hay un grupo de gente en el reparto, amistades mías, que me “dan cuero” y me dicen: Oye, te veo bajando mucho para allá. Tú tienes tu “patico” por allá». Yo les digo: «No coman mierda, que a mí todo el mundo me conoce y sabe que he tenido una pila de mujeres.

«Ellos empezaron a meterse por donde está la parada de la 400, a la entrada del reparto. También muchos tipos descarados les enseñaban el miembro a las mujeres. Los vecinos se quejaban y entonces comenzaron a desplazarse para acá…Tienen esta zona como si fuera un territorio libre para ellos. Pero a veces la Policía viene y les da jaque. A veces los deja y así, por temporada.

Antier yo andaba con los animales por aquí y venía un carro patrullero por el camino. Cogieron a unos cuantos. La Policía los paró y les pidió el carnet. Pero después los dejó irse».

Dicen que han matado gente aquí…

Ha habido sus “muertecitos”, sí. Hace como siete meses encontraron a un hombre muerto por la parada de la 400, que llevaba como un mes y pico ahí, podrido. A los poquitos días de eso, a otro le dieron una puñalada.

¿A usted qué le parece lo que hacen los hombres aquí?

Eso es una falta de respeto. No deben admitirlo. Yo he visto parejas por aquí que han venido hasta con niños, normal, natural, y se han topado con el fenómeno.

Esa gente anda en hilo dental como si fueran mujeres. Tú los ves paseándose por ahí como para que tú los vaciles. Por eso yo no hablo con ninguno. Ellos por allá y yo por acá.

Para eso hay lugares, donde nadie tiene que verte. Yo tengo nietos a los que no puedo decirles: «Vamos allá atrás con los chivos». He traído a uno de ellos pocas veces, pero ya está grandecito y fuerte, y yo hablo con él y le explico por lo claro. Aquí mismo donde estoy es un nido de ellos. Mira los preservativos.

¿Alguna vez ellos han hablado con usted?

Sí, como no. Y me han pedido candela. Yo les digo que no fumo. El reloj lo uso dentro del bolsillo para que no me pregunten ni la hora. Porque ellos vienen a sacar confianza, a ver cómo se acercan.

¿Y qué es lo que ve más: jóvenes o viejos?

Hay de todo, jóvenes y viejos, pero más jóvenes que viejos. Y de todos los colores.

Ahora voy para allá a ver si puedo conversar con alguno de ellos… ¿cree que estos vayan para allá?

Sí, ellos sí.

¿Y cómo usted los reconoce?

Porque a aquel lo veo siempre (señalando a uno de dos hombres que acababan de pasar).

Pero parece extranjero…

Sí, hasta los extranjeros vienen a «gozar la papeleta».

El que señala es porque el camino sabe

Dejé al pastor y me fui a la orilla del mar, llena de esas rocas que se llaman dienteperros, y que forman en algunas partes de la costa una especie de pocetas naturales de agua acumulada. Allí se bañaban tres hombres desnudos, pero cuando intenté acercarme para conversar con ellos, comenzaron a vestirse. No lo intenté una segunda vez.

Regresé y vi, sentado sobre una piedra bajo el sol, a un muchacho semi travestido. Tenía unos jeans ajustados y una camiseta roja de mujer, de esas que dicen “Bebe” en piedrecitas brillantes.

Me acerqué al muchacho, que rozaba los 19 años. Me dijo, un poco cohibido, que no estaba allí para hacer «nada». Que solo esperaba a su novio. Mientras hablaba con él, un hombre negro en bañador se sobaba el miembro debajo de las uvas caletas más cercanas, mirándonos conversar.

Comencé por preguntarle dónde vivía. Pensé que es interesante saber qué cantidad de kilómetros sería capaz de desplazarse un hombre para tener sexo con otro. Vivía en Guanabo, lo cual podía significar que había viajado alrededor de veinticinco kilómetros hasta la Playa.

«Mis amiguitos me han hablado de otros sitios para tener sexo, pero no he ido a más ninguno. He oído de la rotonda de Cojímar, en la primera parada del P8, antes de Alamar».

¿Y este sito específicamente qué te parece?

Fatal. Me han dicho que han encontrado personas muertas, y también se dice que viene la gente “bajitucha”. Había oído muchísimo de este lugar, pero no sabía cómo llegar aquí. Mi novio me propuso venir porque yo no puedo ir a su casa, y él no puede ir a la mía.

¿Tu novio ha venido antes?

«Pienso que sí. El que señala es porque el camino sabe».

Nos reímos. Uno tiene que andar siempre riéndose en estos lugares. Reír inspira confianza aquí. Les hace pensar a los otros que no los increpas. Yo en realidad no increpo a nadie, pero ellos no tienen por qué saberlo.

Cada cual va a donde le gusta

Encima de una columna de concreto echada sobre la arena, un hombre flaco leía. «Ya a mis cincuenta y tres años ¿qué me falta por ver? Yo tengo una hija de quince, y si el día de mañana le da por estar con una mujer no la voy a tirar del edificio para abajo. Además, estamos el siglo XXI. Las “cosas” hay que hacerlas más discretas, pero yo creo que quienes vienen no tienen ni donde “hacerlo”».

¿Es frecuente que la gente venga a leer aquí?

Mucho. Y a hacer brujería también. Pero más en el verano. ¿Tú quieres coger esto bien lleno desde por la mañana?: en junio, julio. Yo veo lo que pasa aquí muy normal. Cada cual que elija su vida, su propia idiosincrasia. Creo que si ellos tuvieran un lugar no vendrían aquí. En todos los países hay lugares adonde ir. El que tenga lugar y venga aquí es ya porque le gusta. Porque yo te voy a decir una cosa: aquí cada cual va a donde le gusta y a donde le conviene.
La Policía

La Estación de Policía a la que conducen a las personas detenidas en el Chivo está en Cojímar. El capitán Eddy Cala Guilián, quien ha sido por más de cinco años el jefe de la Policía en el reparto Camilo Cienfuegos, dice que tienen un carro patrullero haciendo recorridos en la Playa durante las veinticuatro horas, en cuatro turnos diferentes de trabajo.

«Hemos detenido homosexuales y los hemos trasladado a la estación, pero en esto hemos sido cuidadosos porque muchos de ellos piensan que estamos reprimiendo sus diferencias sexuales, y no es así. Nosotros lo que hacemos es alertarlos de los delincuentes. Ahí se han cometido delitos de robo con violencia».

Eddy Cala dice que no está al tanto de ningún asesinato en la Playa. Sin embargo, en entrevista con Rafael Caldas, especialista del Centro Nacional de Prevención de las ITS y el VIH/sida (CNP), se supo que en diciembre de 2009 un promotor de salud del Centro llamado Yohan Arrebato fue estrangulado en la zona.

El Chivo tiene una larga data de rumores sobre asesinatos y violencia, de manera general. El especialista en Estudios Culturales Avelino V. Couceiro dice en su texto Los pingueros y sus clientes (La Habana, 2006) que «Ya en la tercera década del siglo XX, un escándalo de la violación de un cadete por colegas suyos en la Playa del Chivo fue motivo para una película silente que nunca sobrevivió a la censura».

La mayoría de los oficiales de Policía a los que se les pregunte sobre las detenciones de personas en estos sitios de sexo dirá más o menos lo mismo que el capitán Eddy Cala. Algo más o menos así: «Nuestro trabajo es garantizar la tranquilidad ciudadana», «El móvil de los traslados a la estación es investigar a quien no lleve su identificación, y que las personas justifiquen su presencia en el lugar», «Solo les advertimos que deben cuidarse, como parte de medidas preventivas».

Sería ignorancia desestimar el papel de la Policía en lugares en los que se roba y se mata, pero bajo el tamiz del robo y del asesinato, muchos oficiales de Policía maltratan y multan a personas que no se han exhibido impúdicamente, ni han cometido delitos.

Casi nadie reclama una multa de ese tipo, ni lleva el asunto hasta sus últimas consecuencias, ora porque muchos son hombres casados a los que no conviene ser vistos en un sitio de sexo gay, ora porque la mayoría siente vergüenza de decir que va a estos lugares.

Si ustedes solo previenen (le pregunto al oficial), si ustedes no reprimen la homosexualidad ¿por qué quienes andan con su carnet de identidad y no tienen antecedentes penales les tienen tanto miedo a la Policía, y se echan a correr nada más de ver el carro patrullero?

«Ahora sí me la pusiste en China. No sé», dijo.

Miedo y espanto

Del cruising prácticamente no se ha hablado en Cuba, mientras que en otros países le han sacado hasta películas al tema. Al Pacino protagoniza Cruising, de William Friedkin, en 1980, sobre un asesino en serie que va por varios sitios gringos de sexo matando hombres.

En el momento en que alguien nombre el asunto en Cuba, entonces se va a armar. Habrá miedo y habrá espanto. Probablemente alguien alce la mano y diga que es soez y prosaico y que la gente no está preparada para escuchar sobre esto, ignorando que en última instancia la gente siempre debería estar preparada para escuchar sobre otra gente.

Por desgracia, cada vez que sufrimos una carencia durante un tiempo muy prolongado, no sabemos cómo lidiar con el objeto de esta carencia una vez que aparece. Con la información pasa exactamente así.

El cruising en La Habana es más complejo que un grupo de hombres teniendo sexo en lugares públicos. Cualquiera, no ya estos hombres, se ha revolcado con alguien en la primera oscuridad.

Lo que saca a estas zonas del lugar común es que en ellas puedes encontrar a un abogado como puedes encontrar a un delincuente. Una vez que se ha llegado a un sitio de sexo gay todos los hombres se mezclan y se confunden. Todos los hombres, por más o menos tiempo, se tratan como iguales.

*En entrevista personal (20 de febrero de 2013) el abogado Manuel Vázquez Seijido, asesor jurídico del CENESEX, asegura que regulaciones en torno a estos sitios no resultan necesarias, pues lo imprescindible es «entender y hacer entender la real aplicación de lo dispuesto actualmente en las leyes».

El especialista se refiere a la interpretación que algunos operadores del derecho hacen del artículo 303 sobre Ultraje Sexual del Código Penal vigente, correspondiente a 1987. Dicho artículo, que fuera modificado en 1997, suprimiéndose de él la alusión directa a la homosexualidad como un motivo de escándalo público, dicta que: «Se sanciona con privación de libertad de tres meses a un año o multa de cien a trescientas cuotas al que:

1. Acose a otro con requerimientos sexuales.

2. Ofenda el pudor o las buenas costumbres con exhibiciones o actos obscenos.

3. Produzca o ponga en circulación publicaciones, grabados, cintas cinematográficas o magnetofónicas, grabaciones, fotografías u otros objetos que resulten obscenos, tendentes a pervertir o degradar las costumbres» (Colectivo de autores, 2003, p. 146).

Las contradicciones se generan a partir de las propias diferencias que varían entre sitio y sitio, algunos de los cuáles son más visibles que otros. Vázquez prefiere hablar de «visible» y no de «público» al referirse a dichos espacios. «La cuestión respecto a estos sitios no es sin son públicos, sino si son visibles. Con el concepto de público nos enredamos. Se trata de qué posibilidades reales existen de ofender la moral y las buenas costumbres. Las regulaciones nunca hablan de espacios públicos. Si tú lo haces desde la ventana de tu casa y pasan personas y te ven, hay exhibicionismo, y hay delito, sin embargo no es un espacio público», señala.

Muchos lugares de cruising, además, tienen un carácter sumamente ambiguo, al ser visitados también por hombres que se masturban en público, práctica que sí está manifiestamente penada por la ley.
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viernes, 16 de septiembre de 2016

Salas de video gay en Lima Metropolitana

Las denominadas "salas de videos" o simplemente "videos" son lugares donde los homosexuales van a tener sexo de manera voluntaria.

Se diferencian de un chongo en que no hay intercambio de dinero, por lo general en los videos no se cobra o se paga por tener sexo (muchos lo hacen ver así, especialmente la prensa)

el Dark en Lince

Estos lugares muchas veces funcionan como bar y hasta tienen zonas de baile como las discotecas con shows en vivo, también podemos encontrar el cuarto oscuro, un lugar oscuro donde se meten a tirar, algunos van con su pareja.

Por lo general tratan de pasar desapercibidos a primera vista para no ser descubiertos debido a que las autoridades los clausuran a cada rato, pero luego vuelven a abrir y así se la pasan todo el año.

La lista:

Mencionaré algunos de estos lugares, aunque hay muchos más por ahí:

- Videos Omar [Petit Thouars 3479, San Isidro]: Tiene videos con cabinas para sexear rico con cualquiera que se te cruce en el camino

- Dark Club [Emilio Althaus 315, Lince]: A unos pasos de la avenida Petit Thouars, tiene bar, para bailar, cuarto oscuro y hasta una rockola. El mariconcito que atiende la puerta es medio coquetón

- Minotauro Club [Manuel Gonzales Prada 419, Surquillo]: Cruzando la vía expresa como quien se va para surquillo, tiene bar, cabinas y hasta una especie de laberinto en la parte de arriba. Fuí un sábado por la tarde, la verdad vi poca gente y no eran tan atractivos, me cobraron 15 soles (me pareció un poco caro) y me dieron unas bebidas alcohólicas y un condón a punto de vencerse. El bartman es un pelón que se cree Shaolin. De todas esta es la que cuenta con mejores instalaciones y se nota más limpieza.

- K-Leta [Wilson 718, Lima]: En un edificio medio antiguo en el piso 3, tiene sala de video, bar, cuarto oscuro, los domingos va el clon de la chola chabuca a figuretear

- PK2 [Petit Thouars 1868, Lince]: Del mismo dueño del K-Leta, creo que se cambiaron el nombre a Tenta2 o algo así, también tiene bar, cuarto oscuro y lo típico de estos lugares

- Studio 5 [Arenales 679, Lima]: Al costado de una tienda de computadoras, el dueño es un mariconcito de lentes que también la hace de portero y hasta animador. Tiene cuarto oscuro, bar, shows en vivo, sala de video. A veces el bartman se mete a tirar al cuarto oscuro.

- Club Casanova [Malvas 115, Breña]: Frente a la comisaria y una academía pre universitaria. Tiene bar, sala de video, cuarto oscuro, van muchos calatos. Me parece muy desordenada en comparación con otras. Algunos le dicen "Cazamostras" o "Cazamoscas".

- K-Prichos [Colmena 767, Lima]: Tiene bar y un cuarto oscuro muy pequeño, esto más parece una discoteca, antes tenía sala de video, pero lo han convertido en un sitio para bailar y cobran más caro. La atención de los serranos es pedorra y de mala calidad, el agua la cortan para no gastar y el water ya se imaginarán... un asco, lo único bueno es que van menores de edad a cachar. La verdad poco recomendable.

- Amnesia Lima Disco Bar [Colmena 858, Lima]: A media cuadra del K-Prichos para hacerle la competencia. Tiene bar, zona para bailar y un cuarto oscuro al cual nadie entra. Verdaderamente este sitio parece una discoteca, fui un par de veces, la primera nadie entró al cuarto oscuro y la segunda me aburrí y me fui, no me gustan las discotecas. También hay un viejo chivo que atiende y coquetea con los stripers que están hasta el pedo. Lo único bueno es que hay entradas desde 5 soles y van menores de edad, ni piden DNI.

- Cine Club Sala de Videos [Arequipa 339, Lima]: En el segundo piso, tiene cabina, cuarto oscuro, sala de video, dicen que van papiriquis y caletas, yo solo vi una loca y un choclón
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sábado, 3 de septiembre de 2016

La historia del ligue virtual gay


Ligar ha sido un arte para el ser humano desde que el hombre es hombre, ha sido algo que particularmente se ha desarrollado más en el género masculino, ya que aunque el rol de la mujer en la sociedad ha cambiado trascendentalmente, ha sido tradicionalmente el macho el que toma la iniciativa. Si esto lo llevamos al mundo gay, se potencializa al cuadrado.

Antes del Internet y las tecnologías telefónicas que lo precedieron, el ligue se desarrollaba principalmente en la calle (zonas de ligue), en bares y antros, y quizá en alguna que otra reunión en donde se juntaban gays; esto lo limitaba mucho, y tenía que ser la tecnología lo que viniera a revolucionarlo todo.

Fueron Jonathan Crutchley y Larry Basile, dos nativos de Boston, quienes aprovecharon estas ventajas tecnológicas creando un servicio telefónico para la comunidad gay llamado Manhunt, únicamente disponible en el área de Boston, en donde los usuarios dejaban grabados mensajes, para que otros hombres los escucharan y posterior a ello se pudiesen contactar.

Con el nacimiento del Internet, también nacieron sitios gays, y algunos incluso incorporaron un chat para que los usuarios pudieran platicar entre ellos y el ligue no cesara, tal es el caso de Gay.com, quien rápidamente se convirtió en un referente en cuanto al ligue gay se refiere.


Por otro lado los creadores de Manhunt, se dieron cuenta que tenían que evolucionar, y decidieron en el 2001 abrir un portal en donde este ligue pudiera hacerse de manera más directa, con fotografías y contacto inmediato vía chat, así nació Manhunt,el primer servicio de contactos en línea del mundo.

Decidimos que si el negocio iba a continuar teníamos que crear un sitio web, hacer que los hombres usaran el sitio, y si iba a ser exitoso, que pagaran por usarlo… El potencial se hizo global y ahora hay más suscriptores globalmente que en EEUU.


Manhunt es un ejemplo claro de como se potencializó el ligue gay en el mundo, se creó un espacio privado y hasta cierto punto anónimo para conocer gente afín para lo que uno quisiera. Hoy en día el servicio es mundial, tiene versiones en inglés, español, francés, portugués, alemán, italiano, chino y japonés.

Para el 2006 Manhunt ya era el sitio gay online más visitado, superando a Gay.com. Hoy en día está disponible en todos los navegadores web, y cuenta con una aplicación en iOS y Android, está optimizado para teléfonos inteligentes, y tiene más de 4 millones de perfiles en el mundo. Además recientemente ha incorporado un video chat, y ha ido modernizando su plataforma para ofrecer una búsqueda más precisa.

Después de Manhunt han nacido un sin fin de apps y productos que buscan lo mismo, viendo la enorme necesidad del ligue entre la comunidad gay nacieron Grindr, Scruff, Hornet, Growlr, Jack´d, Planet Romeo, y muchos más.

La oferta es muy variada, y seguramente alguna de estas opciones puede ser la más apropiada para tus necesidades, lo que es un hecho, es que el ligue entre los gays es pan nuestro de cada día, crece y se multiplica, incluso al grado de que varios expertos afirman que el tradicional ligue en el antro ha bajado considerablemente. Para que ir, pagar un cover, tomar una cerveza y terminar con el potencial rechazo de una decena de opciones, cuando puedes tener cientos de ellas e ir a lo seguro.

La pregunta es, y tú, ¿como ligas?
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Los odiosos grupos de Whatsapp

Quien en estos últimos tiempos de selfies, smartphones y por supuesto de pasar horas de horas tras el Facebook o Whatsapp ha sido agregado, muchas veces sin su consentimiento, en los famosos, algunas veces odiados y estresantes grupos de whatsapp.

Si ya desde hace algunos años los grupos de Facebook se convirtieron en la forma de conocer más personas en la red y muchas veces, por no decir la mayoría, no solicitamos el ingreso a uno o más de ellos, en estos últimos tiempos los grupos de whatsapp se han convertido para muchas en la forma de ligar, conocer e interactuar con el mundo digital, pero para nosotros los gays en la manera de encontrar el punto del día, aunque la mayoría lo niegue y crea que encontrara el tan anhelado AMOR que ya en estos tiempos parece más difícil que encontrar la piedra filosofal.

Y es que los grupos de whatsapp a diferencia de los de Facebook están limitados a 100 personas pero muchas veces eso se vuelve caótico si la mayoría de sus miembros interactúan al mismo tiempo creando interminables listas de mensajes por leer y haciendo en muchos casos que tu celular suene y vibre en todo momento, lugar y hora.

Porque si señores, muchos de estos individuos no les importa que sea las 4 de la mañana que sea feriado nacional o que estés en medio de una festividad importante como la navidad, noooo, tu celular sonara o vibrara igual o más en estas fechas, ya que andan polulando miles de ciber amigos en busca de la próxima presa

Y eso no acaba ahí también se te llena el espacio del celular de fotos, videos, memes y audios que en la mayoría ni te interesan y ni que hablar si el grupo de wahtsapp es gay, los selfies porno y los videos eróticos abundaran y llevaran tu memoria del smarpthone al colapso.

Es por eso que muchos aman, en el caso de los más putos y otros odian, en el caso de los que son más decentes, los grupos de whatsapp, por que incluso si te sales de uno te agregan a otro y otro y otro y se vuelve a veces interminable. Y ni que decir de los usuarios que te hablaran aparte ya q verán tu foto de perfil y te empezaran a bombardear el celular si la foto les agrada, teniendo que empezar ah hacer blokeos en masa e incluso pensar en cambiar de numero debido a que muchos no se dan por vencidos e intentaran comunicarse contigo telefónicamente no importándoles la hora y ciber-acosandote en las madrugadas con sus llamadas que te interrumpirán tus más placenteros sueños.

Es por eso que en mi caso odio los grupos de whatsapp por lo que he decidido ya no dar mi número a cualquiera y solo brindárselo a mis amigos o conocidos más cercanos para evitar pasar ese mal rato de ser agregado a un grupo de whatsapp que en lel 99% de las veces ni me interesa ni tengo intención de ser miembro

Bueno espero que esta nota les haya gustado y conmigo será hasta la próxima…chauuu
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Tom Daley te enseña a tener el culo perfecto


Tom Daley es ese apolíneo deportista que se está encargando de amenizar nuestros calurosos días de Agosto en los Juegos Olímpicos de Rio 2016. La vida le sonríe al británico, disfrutando de su reciente matrimonio con el oscarizado guionista Dustin Lance Black y tras conseguir otra medalla en su exitosa carrera como saltador de trampolín, Tom Daley se ha propuesto dar a su público sus trucos de belleza y estilo de vida a través de su canal de Youtube con el objetivo de que consigas su esculpido culo de cara al verano…que si bien llega algo tarde para su plan de seis semanas, pues nunca viene mal tonificar los glúteos. Antes de nada, no, el ejercicio no lo va a realizar embutido en sus ajustados speedos

Con su canal, Tom Daley hace sus primeros pinitos delante de las cámaras más allá de la piscina, demostrando que se le da bastante bien el tema. Sentadillas, elevaciones de cadera… Tiembla Shaun T, que la competencia es dura.

Durante las próximas 6 semanas voy a darte unas rutinas para tu culo para ayudarte a esculpirlo y tonificarlo, preparándolo para el verano.










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14 millones de mensajes se enviaron en Grindr durante las olimpiadas de Río


El medallero ya sabemos cómo ha quedado, pero ahora es momento de analizar datos y más datos que ayudarán a saber cómo han sido los Juegos Olímpicos que han terminado hace tan sólo unos días en la ciudad brasileña de Río. Y resulta que, hablando de datos, Grindr tiene muchos que aportar.

Resulta que durante las dos semanas que duraron los juegos, 38.000 personas usaron la popular aplicación de citas. Se dice pronto. 38.000 usuarios provenientes de 109 países diferentes y que enviaron 14 millones de mensajes.

Suponemos que no todos esos mensajes serán de deportistas, alguno habría de periodistas o de aficionados, pero un alto porcentaje habrá sido, seguro, de deportistas, los mismos que viven en el armario, porque desde luego no hay 38.000 deportistas abiertamente homosexuales.

Brasil, Estados Unidos y Reino Unido fueron los grandes “triunfadores” de estas “olimpiadas” grindrianas, siendo los que más mensajes recibieron. 
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domingo, 7 de agosto de 2016

El legendario Hotel Mazatlán


Llegar al hotel Mazatlán casi a la media noche algo tiene de deporte extremo. Las inmediaciones del Metro Salto del Agua lucen cada vez más solas. Algunos llegan en coche o en taxi. Algunos más aventureros optan por llegar caminando. Sobre la calle Nezahualcóyotl casi no hay luz, a excepción de dos altares a la Virgen de Guadalupe. Al llegar por fin a la esquina con el escondido Callejón de la Igualdad, el cuerpo se relaja un poco. No es precisamente un lugar fresa, se trata de una callejuela escondida entre la colonia Centro, la Obrera y la Doctores. Uno respira tranquilo al constatar que no le chingaron la cartera ni el celular. 

El registro

Sólo llegar al pequeño cubículo que sirve de recepción ya es un chicotazo de adrenalina que corre del estómago hasta la boca. 

-¿Tienes habitaciones? 

-Híjole, nada más de entrada por salida. 

-Está bien. ¿Pero sí es de arriba, verdad? 

-Sí. 

-¿A qué hora vence? 

-A las tres de la mañana. 

-Sale, dame un cuarto. 

-Son 190 pesos.

Mientras el recepcionista busca mi llave, observo un cartel en el que se advierte quepara entrar en el hotel hay que ser mayor de 18 años y comprobarlo mediante IFE, lo que nos asegura que no estamos precisamente en un hotel familiar. Finalmente me entrega la llave del cuarto 31. El hotel tiene planta baja y tres pisos. Me toca en el de hasta arriba. 

Mi pregunta sobre si mi habitación es de los pisos de arriba no es casual. En la planta baja no hay acción, incluso a veces una que otra pareja hetero despistada se queda ahí. Lo bueno está en las plantas superiores. Quienes ahí trabajan saben muy bien de qué va el negocio: prefieren cobrar por unas horas que por el día entero. Saben que pasando unas horas pueden desalojar a los “huéspedes” y dar entrada a una nueva remesa de cuerpos calientes. 


Las habitaciones 

Llego a mi cuarto. Está muy lejos de ser un lugar deseable para quedarse, aunque aquí pocos, muy pocos, vienen a eso. Las colchas son viejas, las teles antiquísimas pero funcionales. Al encenderlas hay, como era previsible, canales porno. La cama es tamaño matrimonial, los burós y cabeceras son de madera y están descarapelados. Hay un papel higiénico nuevo y otro a medio usar. En el baño hay sobrecitos con jabón, shampoo y crema humectante, además de un par de toallas rasposísimas, todo estampado con el logo del hotel. Por supuesto, hay un espejo en la pared junto a la cama, para esos que les gusta verse al momento de la acción o los que se graban con sus celulares. 
Las reglas del juego 

El modus operandi es dejar la puerta abierta y tenderse en la cama, encuerado, a veces masturbándose, esperando a que alguien que pase le guste lo que hay y decida entrar.El outfit preferido por los asistentes son los jockstraps que dejan las nalgas al aire como una invitación, así como los cockrings para mantener las erecciones por más tiempo. 

Hay quienes no esperan y aplican la técnica de vagar por los pasillos, donde varios flirtean y si encuentran algo que les gusta se lo llevan a su cuarto. Aquí el lenguaje corporal es lo más importante: si el cazador de pasillo te llamó la atención, cruzas miradas con él. Si ambos se gustaron, se detienen. Usualmente el activo se soba el pene encima del pantalón para dejar bien claro quién va a penetrar a quién. Si la pareja de ocasión coincide en roles, lo demás será irse a la habitación de uno de los dos. 


Entre amigos 

Es común ver a cuates llegando en grupo después del antro. Cargados muchas veces con poppers, coca o cualquier variedad de “dulces”, arman orgías que duran unas buenas horas. Basta con convencer al recepcionista con una tarifa individual por visitante para que los dejen armar la fiesta en el cuarto. Hasta les conviene: tres, cuatro o cinco hombres en un cuarto que es para dos. No hace falta ser un genio matemático para saber que ahí hay billete. 

No es difícil encontrar material testimonial de estos encuentros: basta con entrar a páginas de videos de sexo amateur y teclear “hotel Mazatlán” o incluso “Maza”, como cariñosamente le dicen algunos, para ver que aquí pasa de todo. El fisting, elbareback, la golden shower e incluso tener acción en los pasillos no tiene nada de raro en este lugar. Y cumpliendo con la profecía de Warhol que afirmaba que en el futuro todos tendrían sus quince minutos de fama, los usuarios del hotel gozan subiendo sus videos para así cosechar votos y comentarios por parte de los espectadores. Trepar el video a la red es la parte final de la experiencia que culmina una noche de sexo sin tapujos. 

Viviéndolo en 3D

Después de vagar por los pasillos y siendo invitado por varios a pasar a sus cuartos para una experiencia uno a uno, al fin encuentro lo que busco: un cuarto con la cortina descorrida con cuatro hombres encuerados donde dos tienen sexo mientras los otros dos se masturban y se besan disfrutando el espectáculo. La puerta está cerrada pero al verme espiando a través de la ventana, me analizan y me dejan pasar. Les gusté. Trago saliva y entro al cuarto. 

No participo. “Ver me excita un chingo, cogen de poca madre”, le digo al activo que penetra a uno más jovencito e intenta meterme mano. Temo que me vayan a mandar lejos por nada más entrar de mirón, pero tengo suerte y no me dicen nada. Los otros dos siguen en lo suyo, pero también me invitan. Observo lo que hay en la cama: ropa, celulares, poppers, aceite de bebé que deduzco están usando como lubricante. 

Las luces están apagadas; sólo la luz del baño y la de la tele ayudan a mis pupilas que intentan adaptarse. Me acerco a la pareja que está en pleno mete y saca para comprobar mis suposiciones: están cogiendo "a pelo". 

El pasivo se da un pasón de poppers y hace gesto de convidarme. Me hago tonto y pongo cara de morbo viendo la escena. El activo bombea más rápido y dice “ya me voy a venir, te voy a preñar bien rico”. Se viene adentro del chavito, que no debe tener más de 22 años. No parece temerle a infectarse de algo: forma parte de la generación YOLO. Para ellos el SIDA es una cosa lejana que ya sólo pasa en las películas. Se viene también. Tengo ganas de decirle “coge todo lo que quieras, pero no mames, los condones son gratis en Salubridad y los dan afuera de los antros. Estás bien pinche morro”. Pero no vine a dar lecciones de moral sino a escribir una crónica. Sólo espero para mis adentros que este chaval no aprenda a la mala que, como en los espejos retrovisores, las cosas están más cerca de lo que aparentan y el VIH sigue siendo una realidad bien chafa. 
La salida

Todavía con muchas ideas retumbándome en la cabeza vuelvo a mi cuarto. Veo las grietas del techo intentando imaginar cuántos habrán cogido en la cama en la que yo ahora estoy tendido. Pienso en lo fácil que seria tachar de irresponsables a estos cuates por la manera en que se arriesgan pero llego a la conclusión de que, ya sea cogiendo a pelo, comiendo garnachas o metiéndole pata al acelerador, todos le hacemos guiños a la muerte. Si no es el SIDA, será la diabetes o la cirrosis. Finalmente a todos nos va a cargar la parca y nos suicidamos un poquito cada día. Al menos ellos gozan de sus cuerpos sudorosos y jadeantes en lugar de esperar quietecitos y bien portados que un cáncer se los lleve. 

Tomo algunas notas en mi libreta, la guardo, me fijo que no haya dejado nada en el cuarto. En el pasillo el recepcionista toca algunas puertas. 

-19, ya se te venció el cuarto. 

-Un ratito más, ni he agarrado nada. 

-Van a ser otros 190. 

A regañadientes, el cuate los paga. Dejo la llave en recepción y salgo del lugar. 

“Hay taxis, chavo”, me dice el recepcionista. Le digo que no gracias, que vivo a unas cuadras. El Callejón de la Igualdad luce vacío, salvo por un perro que hurga con el hocico en un montón de basura. A mi espalda el hotel Mazatlán, el legendario Maza, sigue en pie, y seguirá mientras haya hombres calientes que vengan a dejar su semen, su sudor y por supuesto, sus 190 pesos.
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